
Dos de cada tres empleados optaría antes por cambiar de jefe que recibir un aumento de sueldo, según datos del Instituto de Neuroliderazgo. Unas cifras que ponen de manifiesto las implicaciones negativas de un mal entendido liderazgo. Ahora, gracias a la Ciencia y las investigaciones en neuromanagement, contamos con una nueva visión sobre qué supone realmente ser un auténtico líder.
La neurociencia en la empresa
La primera aparición del término neuroliderazgo fue recogida en la Harvard Business Review, en 2005, en un artículo de Bennis and O’Toole, aunque ha sido David Rock quien ha impulsado este concepto en el sector empresarial.
El neuroliderazgo o neuromanagement consiste en la aplicación de las técnicas y metodología de la neurociencia al campo de los negocio, produciendo un cambio de perspectiva sobre la dirección empresarial y la gestión de personas. En concreto, esta nueva rama científica ha puesto de manifiesto que las relaciones interpersonales y las emociones son los cauces para ejercer un liderazgo consciente que impulse y motive a los equipos.
Como señalan Bob Chapman y Raj Sisodia en Everybody Matters: The Extraordinary Power of Caring for Your People Like Family, en muchas organizaciones, los trabajadores tienen que luchar contra “un sistema arcaico y un liderazgo indiferente” que rechaza las emociones y no implica a los empleados ni reconoce el valor de su trabajo. Sin embargo, las empresas conscientes reconocen la importancia de la inteligencia emocional aplicada al liderazgo como canal para optimizar los resultados en numerosos ámbitos profesionales, desde mayores beneficios económicos, mejor toma de decisiones, más conexión con los equipos…
De hecho, según David Goleman, autor de Emotional Intelligence: Why It Can Matter More Than IQ, el llamado cociente intelectual solo representa el 20% del éxito profesional de una persona, mientras que el 80% restante está determinado, en gran medida, por la capacidad de gestionar las emociones.
Aplicaciones del neuromanagement
¿Para qué se están utilizando estos estudios en neuromanagement? La clave de esta corriente consiste en que nos permite adentrarnos en el cerebro humano, aportándonos una información esencial que, de otro modo, desconoceríamos, y permitiéndonos mejorar nuestras respuestas como líderes a partir de estos resultados. “Podemos aprender muchísimo sobre nosotros mismos siendo conscientes de nuestras emociones y entendiendo por qué las experimentamos”, comentan Raj Sisodia y John Mackey en Conscious Capitalism: Liberating the Heroic Spirit of Business.
De hecho, este campo del conocimiento pone de relieve que las organizaciones que obtienen mejores resultados son, sencillamente, una suma de equipos de alto rendimiento y la forma más efectiva para lograr el cambio es mediante la comprensión por parte de los líderes de la compleja estructura del comportamiento humano, según recoge el informe Neuropowe: Leading the way with neurointelligence, de Peter Burow.
En concreto, según exponen David Rock y el Al H. Ringleb en su trabajo The emerging field of NeuroLeadership, las conclusiones y descubrimientos sobre cómo funciona el cerebro de los profesionales resultan muy relevantes en cuatro ámbitos:
- Toma de decisiones y resolución de problemas. El neuromanagement investiga el funcionamiento del córtex prefrontal durante la toma de decisiones y gestión de conflictos, aportando una información que ayuda a los líderes a mejorar sus respuestas ante estas situaciones.
- Control emocional ante situaciones de estrés. En entornos de crisis o de alto estrés, la neurociencia ha demostrado que tiene mayor peso una correcta gestión emocional que la capacidad intelectual o técnica del individuo, desarrollando herramientas que nos ayudan a afrontar estas circunstancias.
- Colaboración y trabajo en equipo. Las emociones influyen tanto a nivel interno como en nuestras relaciones con los demás, por lo que saber por qué se producen determinadas respuestas y actitudes es especialmente importante para los líderes.
- Adaptación al cambio. Otra de las áreas de estudio del neuromanagement se enfoca en desvelar la relación entre el control de la mente y la atención cognitiva creada en el sistema límbico para conseguir herramientas más eficaces en la adaptación a nuevos escenarios.
Beneficios del neuroliderazgo
En consecuencia, la aplicación del neuromanagement en el sector empresarial redunda en los siguientes aspectos:
- Mayor eficacia en la toma de decisiones.
- Reducción del riesgo a adoptar medidas erróneas.
- Potenciación de la autoconfianza de los directivos y del respeto de los trabajadores hacia él.
- Impulso de un clima laboral más positivo y participativo.
- Mejora de la coordinación de los equipos de trabajo.
- Crecimiento de la capacidad creativa de los profesionales.
- Aumento de la flexibilidad y adaptación al cambio de los equipos.
- Mayor implicación de los empleados y mejora, como consecuencia, de la rentabilidad de las organizaciones.
Pautas para ser un mejor líder
A nivel práctico, ¿cómo podemos aplicar los conocimientos del neuromanagement a nuestro día a día como directivos? Según explica David Rock en Your Brain at Work: Strategies for Overcoming Distraction, Regaining Focus, and Working Smarter All Day Long, los líderes deben seguir siete hábitos para alcanzar el máximo nivel de conciencia:
- Centrarnos con profundidad en las tareas. Al focalizar nuestro cerebro sobre un problema concreto, nos involucramos más, lo que genera un proceso mental que propicia su resolución.
- Sociabilizar. Las relaciones interpersonales son esenciales para ejercer un liderazgo consciente y activan circuitos mentales que favorecen nuestro ánimo y bienestar.
- Desconectar. Leer un libro, hacer una pausa para un café o dar un paseo son actividades ajenas a nuestro trabajo que, sin embargo, ayudan a la recuperación neuronal y, por tanto, mejoran nuestro rendimiento..
- Reflexionar. Gracias a la meditación y el mindfullness podremos conseguir conectar diferentes áreas del cerebro, obteniendo una imagen más holística sobre la realidad y sobre nuestro comportamiento.
- Divertirnos. Disfrutar de actividades de ocio y tiempo libre con amigos es un gran método para mejorar nuestro estado de ánimo y conseguir una actitud positiva para hacer frente a los nuevos retos laborales.
- Hacer ejercicio físico. Aunque es algo conocido, Rock insiste en la capacidad de estimulación que tiene el deporte, al oxigenar el cerebro, generar endorfinas y eliminar toxinas.
- Dormir. El sueño es vital para posibilitar la recuperación y reorganización de nuestro cerebro, permitiendo asentar los conocimientos adquiridos y preparando la mente para el siguiente día.



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